Esta cobertura se planteó como una experiencia relajada, donde lo importante era disfrutar el momento y dejar que todo fluya con naturalidad. La locación campestre, en la zona de los Ejidos, aportó un entorno lleno de naturaleza y tranquilidad que acompañó cada fotografía. Una experiencia previa que suma confianza y convierte momentos simples en recuerdos que perduran.